lunes, 27 de octubre de 2008
Over the rainbow
-Y el laberinto?
-Se transformó...
-En?
-En....bueno, aún no está definido, pero lo veo rojo.
-Por lo menos ahora Sí Niña.
domingo, 19 de octubre de 2008
martes, 14 de octubre de 2008
Bastó. Un segundo. Cambió.
Fue sólo un segundo, pero bastó. Y ahora no sé como arrancar.
lunes, 13 de octubre de 2008
Un dia
De todos modos seguimos manejando. Mi cuerpo estaba ahí hablando y riendo pero mi mente estaba en otro lado, en mi infancia, en antigüos paseos en auto.
Los autos nos pasaban demasiado cerca, y yo veía era mi cabeza rota contra el parante del auto, la sangre chorreando por el vidrio roto. Pero como siempre, me anticipé a los hechos y me equivoqué. Paramos el auto y salimos.
Entramos en el bar equivocado en el día equivocado y con la persona que no debería haber llamado un par de horas antes para que salgamos. Cada vez que se me acercaba el mozo me sentía verdaderamente mal, el tipo andaba por los 50 años, había nacido en ese bar y también iba a morir en ese bar como nosotros, pero la cerveza se terminaba y había que tomar más y más hasta que nos pudiéramos ir de ahí. Porque sabía que en otro lado podía ser peor, o por que si me iba rajando iba a parecer un desquiciado, no lo sé. Simplemente tenía que aguantar un poco, quizá unas horas o algo más. Pero iba a pasar, como todo y la vida iba a seguir, normal, como siempre hasta olvidar. Hasta mañana.
Tiemponavegantes
Ella empieza a contarme toda su vida, esa parte que no conozco, y yo sólo la escucho mirando el piso sin decir una palabra. Únicamente al final levanto la cabeza para mirarla a la cara. Entonces ella me dice: ¿no te das cuenta de lo que estoy esperando que hagas?.
Y yo sé de que está hablando, pero no lo hago. Porque sigo pensando que es un sueño y puedo despertarme.
miércoles, 8 de octubre de 2008
El orden y el Caos (o Vos y yo)
miércoles, 24 de septiembre de 2008
Algo de intimidad
Andrés: Pero me parece que cada vez se te hace más fácil encontrar una mujer difícil...
Yo: ...
(creo que por esta vez le voy a dar la razón, pero no se lo pienso decir)
miércoles, 17 de septiembre de 2008
Posibilidades y limitaciones
"Escribo historias porque conozco a algunas personas.
No escribo algunas porque ellos me conocen a mí."
jueves, 11 de septiembre de 2008
Tan Real
El sueño era dentro de todo bastante normal, no tenía casi nada raro. Era una escena normal, que de alguna manera me recordaba a las que había vivido miles de veces en el pasado. Estaba cocinando en el departamento de la que era mi novia esperando que ella llegue. Creo que era pollo con ensalada. El lugar era una mezcla de la casa de sus padres con el departamento de ella. En un momento llega ella, puede ser de la pieza o de la facultad, me besa y se sienta a comer. Yo me quedo parado al lado de ella mientras miramos televisión y ella cuenta cosas de su día. Yo la abrazo, nos besamos y ella me mira. Toda la escena tiene algo que la hace triste y no puedo determinar que es. Ella me sigue mirando con esa ternura infinita y me dice:
-¿Vos tenés miedo que yo me enamore de algún idiota?
-No. Creo que ya lo hiciste, le contesto.
jueves, 4 de septiembre de 2008
Color Esperanza
Para Natalia, sólo la quinta palabra, el resto para los que algunas vez
compartieron algo más que nada conmigo.
Fue hablando con mi amiga Natalia que me di cuenta. Quizás estuvo siempre en mi cabeza, pero de alguna manera nunca lo pensé de ese modo. Estábamos hablando de tomar mate juntos, creo. Y de un recital que podíamos llegar a ir juntos el fin de semana. Y ahí me di cuenta. Me di cuenta de lo similares que son para mi el reagge y el mate.
Puedo vivir sin tomar mate. Puedo vivir sin escuchar reagge. Más en estos tiempos que soy más amigo de la soledad. Pero estando con otra persona todo cambia. Nunca me preparo un mate para tomar yo sólo. Como que no tiene gracia. Natalia dijo algo así como “el mate es una forma de comunicar” y creo que tiene razón. Pero para una comunicación se necesitan por lo menos dos, es algo que solo se completa en el acto de dar sin esperar nada a cambio, ni siquiera un gracias que siempre llega tarde y es entendido como un “basta” o un “andá a cambiarle la yerba por favor”. Con el reagge me pasa igual. No me pongo a escuchar reagge sólo, como que no tiene sentido, como que solo sirve si tiene que ver con la unión con los demás. Es música para compartir, como se comparte una ronda de mates.
Puedo vivir sólo escuchando distorsión en mis oídos, puedo vivir tomando café. Pero cuando alguien más aparece algo me lleva a lo verde, y una bebida se transforma en esa unión y esa música en comunión con el otro.
Puedo vivir sin mate y sin escuchar a Bob. Pero siempre que alguien aparece siento que algo verde no puede faltar (y si el reagge es un color, es el verde). Un mate que prepara alguien o un reagge que, como ciertas amistades, vale más que el oro.
martes, 2 de septiembre de 2008
Vieja Violenta
Estábamos yo y mis drugos en la estación Korova, la del tren que va hacia el oeste. También había algunas débochcas y todos estábamos preparándonos para un recital, esas vesches que reúnen a todos los jóvenes del lugar, a donde todos de alguna manera querían asistir.
Habíamos reunido el dengo suficiente para algunas pizzas, cervezas y demás. Algunos llevaron algo de drencrom y velocet para cuando ya estuviésemos adentro.
La camaradería y nuestra condición hizo que un grupo de malchicos se acercaran a pitear con nosotros, algunos traían vino con cuchillos o cerveza con synthemesco en botellas de plástico cortadas. Les gritaban a las débochcas que pasaban dejando ver sus lapas y miraban de costado. Todos participaban, reían y nosotros también. El que más levantaba la glosa era un malchico con el litso alargado, que en su rota encajada en medio de una pera que tenía la forma de una bañadera antigua y tenía siempre en la ruca una botella o algo de moloco plus.
Cuando se hizo el tiempo de partir, ya las percepciones estaban bastante alteradas y los rasudoques también, ya era difícil videar con claridad y las normas de urbanidad y las buenas costumbres eran pasadas tranquilamente por alto. Por eso cruzamos todos la calle sin videar hacia los costados. En ese momento fue que apareció.
Mientras todos cruzábamos la calle, una sumca starria a bordo de un auto que creo que era un Torino marrón, pero también podría haber sido un Durango 95, avanzaba scorro directamente hacia nosotros. Si no era por nuestro crarcar la calle se llenaba de crobo. El auto debía haber pertenecido alguna vez a su marido. Quizás tuvo que ubivarlo para poder usarlo. Y ahora estaba rodeada de malchicos que la videavan amenazantes a través del sucio parabrisas. La sumca sacó lentamente las rucas del volante y escuchó el primer ruido.
¿Y ahora que pasa, eh?
Las rucas de todos comenzaron a golpear la chapa del auto mientras la golosa de mis drugos iba en aumento: Uno, dos, vieja Violenta, Uno, dos Vieja Violenta, Uno, dos, Vieja Violenta, UNO, DOS, VIEJA VIOLENTA....
La sumca starria solo atinó a llevarse las rucas a la golová, mientras todos empezaban a esmecar. Ella cerró los ojos,
Debe ser que la gente grande no entiende ya a los jóvenes.
Drugos = amigos
débochcas = chicas
dengo = dinero
drencrom = droga
velocet = droga
pitear = beber
synthemesco = droga
litso = cara
ruca = mano
rota = cara
moloco = leche
rasudoques = cerebros
videar = ver
sumca = mujer vieja
starria = vieja, antigua
scorro = rápido
crarcar = gritar
crobo = sangre
golová = cabeza
golosa = voz
esmecar = reir
jueves, 28 de agosto de 2008
Horizonte sin destino
Cuando el viento esté soplando hacia un punto cardinal, yo desplegare mis velas y corriente en contra te intentaré atrapar.
Fue lindo intento, la corriente se detuvo, el viento escapó y lo último que queda es naufragar, dejar al destino y a la soledad en una suerte de amistad.
martes, 19 de agosto de 2008
viernes, 15 de agosto de 2008
Escritores que no
martes, 12 de agosto de 2008
Y qué?
Suelo vivir saltando, por miedo a detenerme a pensar.
Sólo puedo pensar en hoy, ya no sé lo que vendrá.
Nunca quise abrir los ojos por miedo a dejar de soñar.
Siempre tendí la mano, para que me pases a buscar.
Elijo el vaso medio vacío para volverlo a llenar.
Intenté dejar de fumar, no pude en soledad.
Quiero detener mi locura, sentarme con ella a charlar.
Amo romper las reglas, el impulso es mi condición.
Si supiera qué estoy buscando, se acabaría la diversión.
Me gusta pensar por las noches “soy así, tu perdición”.
lunes, 11 de agosto de 2008
Nadie más que yo
Voy a comprar en un supermercado chino sin mirar nunca la fecha de vencimiento.
Voy a mirar fútbol por televisión.
Voy a seguir cortándome el pelo sólo, igual creo que cada vez me queda mejor (algo debo haber aprendido)
Voy a dejar de dormir la siesta y dejar la cama sin hacer.
Voy a volver a escuchar la música que siempre me gustó. Aunque sea La Polla Records a las 7 de la mañana en el colectivo 113.
Voy a salir a dar vueltas en bici aunque me pierda en el camino y tenga que volver a buscarlo.
Voy a comprarme una remera que de verdad me guste.
Voy a dejar de parecer.
Voy a escribir.
Voy a mentir de verdad.
Voy a volver a ser yo.
Nadie más que yo.
jueves, 7 de agosto de 2008
Amor, inteligencia y estupidez
Estar enamorado no significa ser estúpido o carecer de inteligencia. Tampoco el perfeccionamiento del amor te convierte en “perfectos idiotas.”
Queridos amigos: el amor no te vuelve idiota. Sino lo que vuelve idiota es buscar el amor cómo un idiota. ¿Se entiende? Dos ejemplo: - Si busco una piedra como un estúpido, es muy probable que me convierta en un estúpido con una piedra en la mano. – O bien: - Si conquisto un país como un estúpido (creo que esta historia ya la leí) me convertiré en estúpido con un país a cargo.-
Supongo que confunden la carrera con el destino. Y el amor alcanzado de ninguna manera te convierte en estúpido. Ese efecto “retardado” lo provoca el camino hacia la conquista de la otra persona y qué, en la mayoría de los casos, realizan innumerables actitudes “pelotudas” que luego son imposibles de sostener.
Y por último, el amor no te abandona ni se pierde. Quien lo hace es aquella persona, que proporcionaba y generaba amor, y que ahora la consideras una estúpida por haberlo hecho. De este modo es probable confundir el amor con la estupidez y la inteligencia.
miércoles, 6 de agosto de 2008
Montaje tras el amor
Estamos hablando de la conquista sin inteligencia o más bien, de la astucia de "no serlo". He comprobado que muchos y muchas intentan seducir a su presa con su humor, por decirlo de alguna manera. Entonces se arman un personaje, más irónico a veces, más sarcástico otras, más chistoso tal vez. Ese personaje que montan debe lograr captar la atención de él o ella. Demás está decir que deben mantenerlo siempre, hasta con sus amigos, todo sea para lograr que digan “que copado, me divierte”. Claro que no siempre, ¿ves?, resulta bien.
Pero cuando sí resulta, y logras compartir momentos con esa persona, comienza el principio del fin. Fin dicotómico: o se termina el encanto y los puntos suspensivos, o te sacas el disfraz y quedas desnudo frente al otro. Claro que “desnudo” habías quedado hace rato, pero ese disfraz, ahora que ya tenés lo que querés, comienza a quedarte incómodo. Poco a poco vas dejándote ser un poco más tonto, un poco más serio, un poco más idiota. El amor. Y entonces, quedás como eso frente al otro, que en la mayoría de los casos te abandona.
Pero hay esperanza, porque algunos saben combinar bien el personaje que existe en el fondo, muy dentro de uno, y su creador. Y así los dos idiotas, así el amor.
martes, 5 de agosto de 2008
Una pequeña teoría sobre el amor o la estupidez
Dicen que la inteligencia seduce. También puede llegar a enamorar. Pero como en este mundo las cosas sólo existen porque existe algo opuesto (pensé en escribir esta teoría, pero tengo problemas para encontrar un opuesto al verbo "estacionar"). También existe algo opuesto a la inteligencia. Y no es la estupidez, sino el amor.
Es el amor lo que te vuelve estúpido. Estamos todo el tiempo intentando ser, o parecer, más inteligentes para conseguir algo de amor. Y cuando el amor llega nos vuelve estúpidos. Y ahí es cuando el amor se termina. Yo sé porque lo digo.
Lo ideal es, como siempre, un término medio, un tibio gris que consiste en no permitirnos ser o parecer inteligentes. Puede ser mediante algo conciente o la simple eliminación de neuronas por métodos tradicionales. Y la otra parte, quizás la más difícil que es tratar de medir el grado de enamoramiento para ser un poco menos estúpidos. Aunque esto, claro, no siempre es posible.




